Prado de girasoles



Deja paso a paso caer cada gota de amargura,
incinerando los reproches con dulzura y timidez.

Ilumina el suelo del pastizal,
rebalsando el elixir de la regadera.

Saluda al exterior con tu último aliento,
invirtiendo las sospechas de tu maestría.

Vela por las múltiples cavidades de los otros
y por último cosecha la embriagada sustancia de tu ser.





Hannelore Ortloff Haase.