A continuación


Prepárate para alcanzar el máximo rubor de tus mejillas.
Prepárate para dar ese gran impulso hacia la desesperación.
Prepárate para encontrarte con lo menos esperado.
Prepárate para que las lágrimas recorran tus mejillas.
Prepárate para el suave roce de sus pálidos labios.
Prepárate... solo prepárate, escuchas las distintas voces
por todos lados... Prepárate, una vez más prepárate.



Hannelore Ortloff Haase.